El estado del bienestar en el sXXI: el estado de recursos.

Cada vez más personas buscan soluciones para los problemas que la vida nos depara. Cada vez más gente ofrece soluciones a esos problemas. Y esto sí que es un problema. Es fundamental la credibilidad, ya que está en juego nada menos que el estado del bienestar. Sí, sí, eso más que el paro, las pensiones, los bancos y los políticos. Para generar recursos primero debemos estar personalmente en estado de recursos. Es decir, cada uno debe estar en disposición mental y emocional para usar de forma plena y enfocada sus talentos.

El discurso fácil y tentador de pensar en positivo, la ley de la atracción, etc.. está muy bien. Ahora bien, la realidad es que cuando las personas estamos en una búsqueda de plenitud, de estado de recursos, de tener una vida que merezca la pena de verdad, de salir de la mediocridad, podemos predisponernos muy fácilmente a entrar en un taller, proceso, seminario o lo que sea. Esa predisposición hace que confiemos en el mensaje que se propone. La realidad, sin embargo es que la propia persona es quien debe poner todo de su parte. Nadie tiene el poder de cambiar a las personas. Solamente facilitarlo, crear un espacio, utilizar unas herramientas…

Y en cualquier proceso, taller o seminario, y después en la vida, hay dificultades, inercias muy fuertes que hay que romper… Por eso el cambio, el progreso REAL de las personas pasa por hacerles protagonistas de SU transformación. Los coaches, psicólogos, etc… solamente somos facilitadores, impulsores, inspiradores, que ponemos toda nuestra energía e intención en suscitar la transformación. Pero solamente si el cliente se empodera totalmente y es plenamente consciente de que ÉL es el responsable de su cambio en ese momento, y por lo tanto lo será siempre, solamente, repito, en ese caso, experimentará un progreso real y sostenible en el tiempo.

Por otro lado, la mente y las emociones representan un universo complejo, cambiante y único en cada persona. A mí particularmente, me gusta tener muy presente las dificultades de cualquier proceso de superación y liderazgo personal. Hay dolor que vencer, y no todo el mundo es capaz de dar pasos después de haber decidido darlos (no es lo mismo). Siento mucho respeto por todo aquel que se atreve a explorar. Hay que entender que existe un momento para cada uno, a veces el menos pensado. No se puede forzar ni comparar con otras personas.
Finalmente, apuntar que todos tenemos derecho de nacimiento a vivir la vida extraordinaria que tenemos en potencia. Nunca es demasiado tarde para conectar con el estado de recursos, con el equilibrio, la paz y el sentido. En tiempos de crisis como el actual, el estado del bienestar por el que luchar es aquel que permite a las personas desarrollar su camino de crecimiento emocional e intelectual con libertad y conexión con otros.

 

 

 

Deja un comentario

*
referencias
  • crr
  • cti
  • icf
redes sociales
  • 1 facebook
  • 2 twitter
  • 3 linkedin